
Parece que poco a poco las viviendas acaban tecnificadas y encuentras micro-ordenadores y conexiones inalámbricas en cualquier parte, incluso en los pesos.
Puedes pesarte con la báscula WiFi y enviar tus datos automáticamente (peso y niveles de grasa) a un servidor en Internet. Luego puedes visualizar tus datos a lo largo del tiempo y comprobar si las gráficas son ascendentes o descendentes.
Si lo quieres te costará más caro que las básculas normales, más de 100 euros.
